Mantener una piscina en el litoral plantea problemas que no aparecen en el interior. El salitre, la evaporación aquí y la ocupación estacional marcan el ritmo del mantenimiento.
Por donde hay que empezar es la filtración. Un circuito hidráulico mal resuelto obliga a un mantenimiento constante que no debería hacer falta. A continuación, la desinfección: la cloración salina y el control automático de pH estabilizan la piscina sin intervención diaria.
En la Axarquía y la Costa Tropical hay empresas que trabajan toda la comarca.
Lo siguiente a valorar es el tiempo de reacción. En julio y agosto un fallo de bomba deja la piscina fuera de uso, sobre todo si la vivienda está alquilada. Conviene preguntar plazos y disponibilidad antes de firmar nada.